La burbuja de la IA ya ha explotado en China, y está a punto de hacerlo en EEUU. Está ya más inflada que la peor burbuja que ha vivido la humanidad. Por eso se están hundiendo en bolsa muchas empresas tecnológicas. Ya es seguro que esto va a explotar y va a tener consecuencias sistémicas 🧵
Las cinco mayores empresas de IA (Meta, Alphabet, Microsoft, Amazon y Oracle) llevan tiempo invirtiendo cantidades ASTRONÓMICAS de dinero en construir centros de datos. El crecimiento ha sido exponencial y desde 2025 está en niveles verdaderamente salvajes
Estamos hablando de que la inversión estadounidense en centros de datos y ordenadores ya es más elevada que la de cualquier otra industria. En 2026 equivale a un 2,5% de todo el PIB de EEUU. Ojo: no es una iniciativa pública: se trata del proyecto de inversión privada más caro de la humanidad
En términos históricos la inversión en IA ya ha superado a cualquier otro boom del pasado, incluyendo la fiebre de los canales, la ferroviaria o la de la burbuja punto com. No todas esas burbujas acabaron en graves colapsos, pero sí la mayoría.
¿Con qué dinero están invirtiendo estas empresas? No con el suyo: están utilizando el de los fondos de inversión, incluyendo fondos de pensiones. Es decir, se están endeudando a largo plazo a unos niveles nunca visto antes, especialmente desde 2025. Todo lo van a tener que devolver (si pueden).
No somos conscientes de la magnitud del endeudamiento. Mientras que en 2024 suponía el 3% del total de deuda corporativa, ¡en 2026 es el 24%! Desde otro punto de vista: mientras que en 2024 suponía el 1,4% de la deuda del gobierno de EEUU, ¡en 2026 es el 13%! SÓLO 5 EMPRESAS.
¿Cómo es posible que se estén endeudando tanto sin ser castigadas por las agencias de calificación? Porque utilizan empresas fantasma (SPV): las crean, se endeudan ellas, se comen ellas el coste, y así contablemente las 5 grandes no aumentan su deuda. Trucazo.
¿Por qué los fondos de inversión se fían de estas empresas fantasma? Porque utilizan el aval de las 5 grandes, que se comprometen a alquilarles los centros de datos durante muchos años y a un precio inflado. El riesgo termina recayendo en las 5. El círculo se cierra.
Por si fuera poco, empresas proveedoras de hardware como Nvidia también contribuyen con la financiación: se endeudan frente a bancos y otras entidades financieras, aportando garantías basadas en los centros de datos. Si quiebran, los bancos se quedan con estas construcciones.
Los fondos de inversión se creen protegidos frente al riesgo de impago, porque están invirtiendo en muchos sitios distintos (varias SPV, acciones en las 5 grandes, bonos en Nvidia...). ¡Pero es que todas van de la mano! Es un castillo de naipes, como caiga una, caen todas... Además, ojo, que incluso cobrando las garantías y quedándose con los centros de datos, ¿de qué le servirían tras un hundimiento de la burbuja? Los centros de datos son caros y no tienen valor por sí mismos, y menos sabiendo que los microchips se quedan obsoletos a los dos o tres años.
Lo único que ha mantenido la burbuja sin explotar es la creencia optimista de que en el futuro la IA va a generar tanta riqueza y productividad, que las empresas podrán rentabilizar sus inversiones y devolver toda la deuda. Pero esto cada vez está más en duda. Ni las empresas ni la gente están pagando tantas suscripciones por la IA, por lo que las 5 grandes no están ingresando tanto como para que en el futuro puedan hacer frente a sus crecientes deudas. ¡Ni siquiera con las previsiones más optimistas!
Las 5 grandes acaban de presentar sus resultados contables y es la primera vez que han registrado un flujo de caja negativo (exceptuando Microsoft). Están ya tirando de sus reservas para poder mantenerse a flote.
Y es que los datos son demoledores: en el caso de Amazon, por ejemplo, los ingresos por la nube a empresas no cubren ni una cuarta parte de lo que cuesta invertir en ella con los centros de datos. Pero es que ni siquiera sus ingresos totales cubren el 60%! Es un negocio completamente ruinoso.
Los mercados no han tardado en reaccionar y todas estas empresas se han hundido esta semana en bolsa. Ojo, que estamos hablando de que han sido volatilizados de un plumazo casi 900.000 millones de dólares. Es muchísimo dinero.
La más afectada, por cierto, ha sido Intel, con un estrepitoso hundimiento del 28,58% (el mayor desde 1973), debido a que la gente no compra tantos ordenadores por culpa de su vertiginoso encarecimiento (causado, a su vez, por la la enorme demanda de los centros de datos)
Además, la calificación crediticia de las 5 grandes ha comenzado a empeorar rápidamente en base a un quiebre en las expectativas. Se han dado cuenta de que IA no va a ser la gallina de los huevos de oro, que es lo que pensaban inicialmente.
Es verdad que hay signos de que la IA está incrementando la productividad, especialmente en las empresas que la adoptaron antes, pero es claramente insuficiente para compensar los enormes costes de inversión en centros de datos. La IA tiene efectos positivos, pero no tantos como creyeron.
En China ya se dieron cuenta hace unos meses: las expectativas cayeron, la burbuja de la IA se pinchó y la bolsa ahora no para de caer. Aunque el sistema financiero chino está sujeto a muchísima mayor regulación y control, y sus efectos serán mucho menores de lo que veremos aquí.
En nuestro hemisferio el estallido de la burbuja provocará enormes pérdidas y quiebras en tecnológicas y fondos de inversión y de pensiones, y los Estados se verán presionados a rescatar. No habrá corralitos porque no se han utilizado depósitos, pero el mercado financiero sufrirá por muchos frentes.